jueves, 24 de abril de 2008

Pollito corralero en salsa

Porque en la bandeja eso es lo que dice al menos. Los ingredientes para tres-cuatro personas: bandeja de pollo de corral de 600-700 gr, 3-4 zanahorias, una cebolla grande, dos pimientos verdes, uno o dos tomatitos maduros, aceite (oliva virgen extra), vino blanco, laurel y sal.

En el perol hacemos el sofrito con la cebolla, el pimiento y los tomates pelados, todo ello troceado, pochándolo lentamente. Es muy importante el gusto que le añade el tomate.

Las pechugas de pollo se limpian (se quitan los pequeños trozos de grasa que puedan tener), se trocean (yo lo hago con las tijeras de cocina)
y se sazonan.

A continuación, en una cacerola con una pizca de aceite para cubrir el fondo, se ponen a dorar los trozos de pollo a fuego lento, junto con las zanahorias a rodajas. El dorar el pollo le mejora la textura y la vista. Cuando estén dorados, se le añade el sofrito ya pasado por la minipymer, se le añade un vaso de vino blanco, el laurel y la sal. Y entonces, comienza la cocción, que será de una hora a fuego medio-bajo, más o menos.

La señal de que va saliendo bien es que la casa debe oler estupendamente a guiso, y eso hará que mejore nuestro ánimo, seguro. Ya me contaréis.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hoy sabado, hemos aprovechado para cocinar esta receta.Es como casi todas tus recetas, faciles de preparar pero no por ello un lujo para el paladar. Hemos realizado un par de variaciones.La primera ha sido, una vez pochado el pisto caramelizarlo con una copita (chorrito) de Pedro Ximenez para matar un poco la acidez del tomate y darle un color bonito a la cebolla.La segunda ha sido cubrir el pollo para su cocción con un caldo suave de ave.Ahora la duda está en saber cuanto tiempo tardará en irse el olor (Fragancia diria yo).En resumen un plato exquisito que recomiendo a todos.
Pd.- Por favor el pollo de corral.
dmomblona

Gabriel dijo...

Aprovechamos esta sección para desmentir los rumores que circulan respecto a este plato:
No se trata, lo negamos rotundamente, de un pollo mal educado ni gritón. Bueno, gritar sí grita, como lo haría cualquiera de nosotros ante una cazuela en el fuego. Pero no he visto pollo con mejores sentimientos ni con más ritmo para según qué baile.
El resultado, en la mesa, se nota: Suele haber trompadas si sobra un muslito.
Recomendación: robar el muslito antes de servir.

P.S. No podemos, en otro orden de cosas, afirmar nada sobre la virginidad del aceite. Sí sobre su condición de extra: Aparece en muchas escenas y es el primero en ponerse al fuego sin ser el protagonista.

Anónimo dijo...

Querida Charo: permíteme que utilice tu blog aunque sea la última vez y sin que sirva de precedente, para mandar un abrazo al gran CHEF Gabriel Barrios que es mejor escritor que cocinero y peor escritor que persona.
Dmomblona

Deluxe dijo...

Ese pollito corralero promete, merece la pena gastarse un poco más porque no hay color entre uno normal y estos, lo mismo digo del aceite de oliva y de girasol, son incomparables y no sé como hay gente que por ahorrar cuatro duros se arriesgan con esos aceites que no se sabe ni de dónde proceden, donde se ponga un buen aceitito de oliva que se quiten las mantequillas y demás.