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viernes, 30 de julio de 2010

Moliendo mi café biológico

He leído que en 1989 se rompió el Acuerdo Internacional del Café (AIC) firmado en 1962 entre productores y consumidores, para estabilizar los precios y asegurar un aprovisionamiento regular del café. Estaba basado en un sistema de contingentes de exportación y unos precios mínimos y máximos. Ello significó el control de precios por la ley de la oferta y la demanda, con grandes movimientos especulativos en el mercado, en perjuicio de los jornaleros o pequeños productores.



De ahí que en diversos estados cultivadores de café, se organizaran en cooperativas para comercializar su propio café sin intermediarios, diversificar su producción y garantizando la seguridad alimentaria de sus pueblos. También cultivaron un café biológico, mediante el uso de fertilizantes orgánicos, control biológico de plagas, etc, consiguiendo un café de mayor calidad.

Todo esto lo cuento porque estamos consumiendo en casa un café de la tienda OXfam de Comercio Justo, llamado “Bio Bonen Grains”, importado de Sudamérica, variedad 100% Arábiga, cultivado biológicamente, es decir, sin abonos ni plaguicidas químicos. Y por supuesto, se presenta en grano. Este café es de una gran calidad. El paquete de 250 gramos sale a 3,95 euros en la tienda Oxfam, de comercio justo.

Me da mucha más confianza comprar el café sin moler, pues parece que de ese modo veo íntegramente su contenido. En casa lo vamos moliendo a medida que lo vamos a consumir. Y si además con este sistema comercial los cultivadores reciben un salario justo para su familia, pues mucho mejor. Lo recomiendo.



Compré un librito titulado “El café”. Se dice en él que los diez países dónde se bebe más café son Estados Unidos, Alemania, Brasil, Japón, Francia, Italia, España, Reino Unido, Indonesia y Holanda. Y en su contraportada se lee: “El café tiene que ser negro como el infierno, fuerte como la muerte y tan dulce como el amor”, según un proverbio turco.

domingo, 31 de enero de 2010

Judías verdes redondas y ecológicas

Suelo comprar judías verdes para los potajes de garbanzos, aunque también para hacerlas salteadas con ajito y patatas cocidas. Casi siempre compro las judías verdes anchas o las llamadas brasileñas, algo más estrechas. Pero las de variedad redonda no me atraían en absoluto, pues más de una vez las había probado fuera de casa,  como guarnición, sospechando que eran congeladas.

Pero esta vez, compré un kilo de judías verdes ecológicas procedentes de Chipiona, en la tienda La Alacena, de Cádiz. La mitad de ellas las dediqué al potaje, como siempre, y con la otra mitad, hice dos platitos que sorprendieron al personal por su sabor.

Phaseolus vulgaris es el nombre original de las judías o habichuelas verdes. Pertenecen a las familias de las fabáceas y a la subespecie de las papilonáceas. Necesitan un clima templado, tropical o subtropical para crecer. Sus formas: planas, redondas o de cordón o cordiforme y en forma de ocho. Bueno, también está la variedad de habichuelas pías, cultivadas en Conil (Cádiz).

Las judías verdes tienen 5000 años de historia. Son originales de México y Perú, traídas por los conquistadores españoles, extendiéndose su consumo por el resto de Europa. Además de ser sabrosas, tienen importantes propiedades.

La mejor época para las judías verdes son los meses de primavera y verano, aunque están presentes todo el año en el mercado, ya que se trata de una planta bien cultivada en los invernaderos. Al comprarlas, es conveniente comprobar que estén brillantes y de un verde vivo, que estén tersas y que al romperse crujan. No es bueno que se doblen fácilmente. En la nevera, en una bolsa de plástico perforada aguantan una semana.

• Las judías verdes contienen un 90% de agua, hidratos de carbono (almidón), son ricas en fibras, proteínas, nada de grasas y pocas calorías. Son ideales para las dietas de adelgazamiento. Contienen Vitaminas: A, C, B1, B3, B6, B2 y Minerales: Potasio, Calcio, Fósforo, Hierro, Magnesio, Cromo, Yodo.
Por sus propiedades y beneficios, se recomiendan para: Los que padecen gota, artritis y cálculos en el riñón, gracias al ácido fólico.
• Anemias, gracias a su aporte de hierro, calcio.
• Colesterol.
• Anti-cancerígeno,
• Sistema inmunológico: sube las defesas y la creación de anticuerpos.
• Tránsito intestinal.
• Diurético y depurativo
• Hipertensión.
• Cálculos renales y Acido Úrico.
Y volviendo a las judías verdes redondas, una de sus principales ventajas es que no tienen hebras, además de que son muy tiernas y de sabor suave. Y desde luego, las verduras ecológicas merecen la pena.

martes, 19 de enero de 2010

Plantamos arbolitos en Doñana


En la mañana del sábado día 28 de noviembre, un grupo de 35 voluntarios entre los que estábamos nosotros, llevamos a cabo una modesta tarea de reforestación, junto a la organización WWF-España (Adena). Esta actividad medioambiental era el colofón de la campaña puesta en marcha por la caja de ahorros Cajasol entre sus clientes para sustituir el extracto de papel por la información electrónica. El contacto entre la Fundación Cajasol con WWW-F viene a respaldar el proyecto del área comercial de la caja con un claro objetivo: recuperar hábitat para las especies que habitan en Doñana.


Los voluntarios procedían de localidades como Sevilla, Málaga, Huelva o Cádiz, algunos de ellos acompañados de sus parejas, también dedicados al voluntariado. El grupo fue recibido a la entrada del parque en el punto de encuentro situado en el arroyo de la Parrilla.

El desarrollo de la agricultura en Doñana está poniendo en peligro la supervivencia del parque por su gran consumo de agua. WWWF-España está trabajando para recuperar el hábitat, en colaboración con agricultores de la zona, en busca de ahorro de agua en los diferentes proyectos allí existentes. Por ello, los arroyos tienen un papel fundamental para impedir la colmatación de arena de las tierras. En tal sentido, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir deslindó los arroyos de La Parrilla y El Patio, asumiendo, tras numerosas dificultades, el resto del programa. En esta ocasión, el objetivo de los voluntarios fue la reforestación de un área cercada junto al arroyo de la Parrilla.



Tras la información expuesta por el personal de WWF, se dotó al grupo de guantes y azadas para realizar el trabajo de plantar 600 arbustos, entre los que había lentiscos, zarzas, mirtos, rosales silvestres, majuelos, etc, ilustrándoles igualmente sobre la técnica de realización de los alcorques, que permitirán conservar la humedad una vez plantados los arbustos. Además de esta última actividad, hay otras acciones medioambientales previstas en las que tenemos previsto participar.


Yo solo quiero comentar desde aquí lo mucho que nos gustó la jornada medioambiental, a pesar de que somos gente de ciudad, y lo mucho que aprendimos sobre especies y medio ambiente. También es verdad que volvimos a casa con alguna que otra ampolla en las manos, a pesar de los guantes. Pero eso es producto del mucho ordenador y del poco contacto con la tierra….

(Del 7 AL 18 de diciembre se celebró en la capital danesa la Cumbre sobre el Clima de las Naciones Unidas. Su objetivo era pactar un tratado global que dé continuidad al Protocolo de Kioto a partir de 2012, que implique a todos los países del mundo. WWF-España, entre otras organizaciones sociales, están pidiendo a los responsables políticos que se comprometan con un acuerdo).

jueves, 14 de mayo de 2009

Comercio justo: soñar con realidades

El pasado sábado día 9 de mayo se celebró en todo el mundo el Día Internacional del Comercio Justo. Y en el barrio de El Pópulo de Cádiz tuvo lugar el viernes y el sábado la segunda edición de las Jornadas de Comercio Justo y Consumo Responsable. Madre Coraje, la Huerta de San Miguel (*), Intermon Oxfam, Cáritas Diocesana de Cádiz y Ceuta, entre otros, fueron los organizadores de las Jornadas, además de contar con el patrocinio de Ayuntamiento de Cádiz, Junta de Andalucía, Diputación de Cádiz, Asociación de Comerciantes y de Vecinos de El Pópulo y el Centro Cultural Tierra de Todos (Plaza Fray Félix).

Precisamente este edificio acogió una mesa redonda bajo el título “Crisis alimentarias y alternativas”. Participaron en ella Valentín Vilanova, director de Intermon Oxfam, Emiliano Orellana, Director de la Cooperativa CIAP de Perú, el concejal de Asuntos Sociales y José Macías, el fundador de Madre Coraje, Antonio Gómez, actuando de moderador el responsable de Movilización Social de Intermón Oxfam Bahía de Cádiz, Armando Lara.

Los atascos de la tarde del viernes me hicieron llegar con el acto ya empezado. No obstante seguí la interesante intervención de Emilio Orellana, en nombre de la Cooperativa CIAP, sobre la organización del comercio justo de la entidad que dirige. No solo habló de los pormenores de producción y comercialización, sino que incluyó un nuevo concepto: el turismo vivencial. Éste viene a ser la esencia del comercio justo, por ofrecer, compartir, y hacer sentir la tierra por parte del viajero, que cuando vuelve a su lugar de origen, se contagia inevitablemente del sueño. Y es ahí cuando surgen nuevas oportunidades de negocio, sobre todo en productos-souvenirs artesanales.

En palabras de Armando Lara, el objetivo de estas II Jornadas fue elaborar una guía de buenas prácticas sobre conductas de consumo, fomentando la responsabilidad individual y colectiva y sensibilizando a la sociedad. Y más concretamente, con la coordinación de las distintas asociaciones, involucrar a bares y restaurantes del barrio de El Pópulo, a través de una ruta de tapas y copas solidarias, elaboradas con productos ecológicos y de comercio justo.

Pudimos probar la tapa solidaria del El Malagueño: potaje de frijoles. Lamentablemente, la lluvia hizo que se suspendieran las actividades programadas como animación y actuaciones musicales y de danza en directo. Nosotros visitamos la tienda de comercio justo de El Pópulo, y compramos medio kilo de café, en grano, que aún no hemos probado, unos pendientes de artesanía y un libro de recetas de cocina con productos ecológicos, del que ya daremos cuenta.

Alternativa a la pobreza, cambio climático y crisis financiera son las oportunidades planteadas para sensibilizar sobre esta forma de comercio. Yo espero poder seguir escribiendo sobre las organizaciones y tiendas de comercio justo, creo que merece la pena.

martes, 3 de marzo de 2009

Una talega desde Jaén

Hace mucho que no he vuelto a “vender” el uso de la talega para el pan en este blog, a pesar de que no hemos dejado de usarla ni un solo día en casa. De hecho tenemos dos talegas pequeñitas, para la pieza pequeña de pan (viena, bollo, pescaíto, etc. distintos nombres del pan según los sitios), además de una alargada, para las barras. El caso es que nos hemos acostumbrado a ellas, por lo que siempre las llevo en el bolso, preparada para la compra de la pieza de pan de cada día.

Pero me ha hecho mucha ilusión recibir esta talega desde Jaén. Me la ha enviado María del Mar, que dice que hace mucho que la usa, y que la gente se sorprende y le mira como a un bicho raro cuando ven la bolsita. Pero que en las panaderías se alegran de volver a ver una talega… María del Mar también utiliza cesta para la compra, además de bolsas ecológicas. Ambas imágenes aumentarán nuestro muestrario de talegas activas.

Es curioso, pero cuando saco el tema de la talega con alguien, enseguida me comenta que tiene una o dos talegas antiguas –y muy bonitas- guardadas en los cajones junto a manteles y servilletas, de recuerdo. Desde luego en los cajones no hacen nada.

Por cierto, otra cosa que llevo siempre en mi bolso es una bolsa plegable que me regalaron con motivo de una donación colectiva de sangre; la bolsa es ecológica, lavable, se transporta estupendamente por su poco peso y volumen, y la tengo siempre lista cuando tengo que transportar alguna pequeña compra imprevista.

Deberíamos irnos concienciando poco a poco de la necesidad de volver a las antiguas buenas costumbres, que no cuestan dinero, al contrario, que son fáciles de implantar, y que contribuyen al cuidado de nuestro planeta. Pienso seguir “dando caña” con la talega, a ver si cunde.

martes, 25 de noviembre de 2008

Agencia de noticias

A Comeencasa le encantaría estar todo el día escribiendo. Constantemente le llegan noticias que se apresura a archivar para posterior publicación. Pero claro, no somos una Agencia EFE en lo que a medios se refiere. Y además, la actualidad y las recetas tienen preferencia para salir en blog. Pero aquí van dos informaciones muy interesantes publicadas en la prensa hace algún tiempo y aún están totalmente vigentes:

La primera habla de que investigadores de la Universidad de Sevilla han ideado un método basado en el uso de leguminosas para la limpieza de suelos contaminados por metales pesados. Se trata de la llamada fitorremediación o fitocorrección; término que hace referencia al uso de plantas y árboles para descontaminar suelos. Éstos actúan como filtros biológicos que pueden descomponer o estabilizar metales pesados o bien degradar componentes orgánicos. Se usa especialmente para emplazamientos que hayan sido contaminados con metales, plaguicidas, solventes, explosivos, petróleo, hidrocarburos aromáticos policíclicos y lixiviados (generados a raíz de la degradación de la materia orgánica, por la infiltración del agua de lluvia que atraviesa la masa de desechos y disuelve, extrae y transporta los distintos componentes presentes en estos residuos).

Se trata de una técnica pasiva de limpieza, estéticamente agradable y dependiente de la energía solar, utilizada en zonas no muy extensas y donde la contaminación no se encuentra a mucha profundidad. Así, se pretende recuperar terrenos utilizando plantas de la familia de las leguminosas (garbanzos, lentejas) y los microorganismos próximos a la raíz de las mismas. Es una tecnología novedosa, de bajo coste, basada en el uso de la energía solar y respetuosa con el medio ambiente. Es de fácil aplicación in situ, con el consiguiente alivio del efecto invernadero al capturar el CO2.

Para ello, primero debe darse una fitoextracción, -por la capacidad que tienen las plantas para absorber los metales del suelo a través de sus raíces y transportarlos a la parte aérea. Realizada esta operación, las hojas y tallos son quemados. También puede reciclarse el metal si es económicamente rentable .Estas plantas, permiten además la regeneración vegetal de la zona, pues aportan nitrógeno al suelo, contribuyendo a la recuperación de la masa vegetal y la biodiversidad microbiana sin poner en riesgo el hábitat natural del entorno.
Y la segunda trata de la importante y útil inversión que ha realizado el Ayuntamiento de Fuengirola (Málaga), bajo el programa Fuengirola Activa, que tiene por objetivo formar a más de 80 personas desempleadas del municipio, en profesiones con demanda en el mercado laboral.
Para ello, el consistorio organizó varios cursos de formación, entre ellos el de Ayudante de Cocina, de 430 horas de duración, y que constó de: organización del departamento de cocina, manipulación de alimentos, menaje y maquinaria, diferentes partidas (carnes, pastas, pescados….) y preparación de platos y postres.

Se trata de cursos muy adecuados a las características del mercado de trabajo de Fuengirola, con un importante sector de hostelería. Por ello, se espera que la inserción laboral de todos ellos ronde el 80% como media. Esta iniciativa municipal me parece muy interesante. No creo que haya muchos cocineros en paro.

martes, 28 de octubre de 2008

El Club de la Talega, pan y ecología

Las bolsas de plástico nos invaden. Se reciclan pero mañana aparecen más. La mayoría sirven para contener la basura, aunque evitamos que acaben dentro de ella. Pero hasta hace poco, nos estábamos llevando a casa a diario una bolsa de plástico con la pieza de pan para el almuerzo, comprada al volver del trabajo.

Y así nació la idea: empecé a sacar de los cajones antiguas talegas de pan que tenía guardadas, heredadas de mis mayores; eran de cuadros de vichy, con su correspondiente cinta blanca para fruncir, y todavía olían a jabones Heno de Pravia. Una vez elegida, la introduje doblada en mi bolso. Y al día siguiente, al entrar en la panadería habitual, se la presenté al panadero antes de que él sacara la acostumbrada bolsa de plástico para transportar el pan nuestro de cada día. Y así hemos hecho desde entonces.

De este modo, no solo ahorramos 30 bolsas de plástico al mes, con su correspondiente coste económico y ecológico, sino que además se demuestra que el pan en la talega se conserva mucho mejor. Lógicamente, hay talegas para todos los tamaños de pan; es cuestión de encontrar la que mejor se adapte a nuestras necesidades. Eso sí, las antiguas, las que tenían nuestras madres e incluso abuelas, eran mucho más bonitas.

Propongo a mis presuntos lectores perder la vergüenza y haceros usuarios del Club de la Talega, con lo que os comprometéis solemnemente ante notario a comprar el pan con esta útil bolsa hecha de tela, ahorrando sofocones al medio ambiente y al propio pan.

Y por último, si aceptais el reto, os invito a que me envíeis la foto de vuestra talega, que será publicada en Comeencasa como un ejemplo a seguir por el consumidor, y que tal vez sea el pistoletazo de salida para tomar conciencia a pequeña escala con otras iniciativas que ahorren plástico, por el bien de todos.