
En este caso, preparé una dorada a la sal, mediante la famosa termomix. Es muy fácil: primero pongo a calentar el agua en el vaso, unos 10 minutos, temperatura varoma, velocidad 1. Mientras tanto, preparo una cama de sal en la varoma, coloco la dorada y sobre ella pongo más sal hasta cubrirla. Y monto la varoma sobre el vaso ya con agua hirviendo, y programo 40 minutos, temperatura varoma y velocidad 1. El único inconveniente es que en este cacharro solo caben los pescados pequeños.
Para los que no tienen termomix es todavía más fácil: Se calienta el horno a fuego alto; mientras, la bandeja del horno se cubre de sal gorda, y sobre ella se coloca el pescado, que a su vez vuelve a cubrirse de sal. A continuación, a fuego alto, se deja en el horno el tiempo equivalente a media hora por cada kilo de pescado. La señal para saber que está listo es que la sal se convierta en costra dura.
El pescado así preparado está delicioso, y se le puede añadir cualquier otra salsa. Yo suelo acompañarlo de unas “papas aliñas”. (Ver archivo de recetas).
Con el pescado a la sal, el único secreto es la frescura del pescado, y podéis quedar estupendamente en una cena para amigos. (Lo único, eso sí, que luego hay que tirar a la basura toda la sal utilizada en esta preparación, que es bastante, pero seguro que merecerá la pena, bueno a ver si alguien se anima y me cuenta algo en esta ocasión)
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