viernes, 9 de enero de 2009

Crónica "jartible" de Melchor

Tarde del 6 de enero y los Reyes Magos sin cuadrar. Sobran juguetes. Aquí pasa algo, seguro que por la puñetera subcontratación para las entregas. El ojo del amo…. Faltaban los niños del puente de San Juan en Sevilla, inexistentes para el catastro. Pero el ordenador sentimental de Jorge Morillo lo sabe todo, y allá fueron Sus Majestades, surcando caminos infames, encharcados, inhóspitos, a repartir el resto de juguetes. Los niños salen corriendo a recibirlos. Eso no tiene precio.
La hierba que dejó la lluvia en el terreno engaña, pues sigue la misma miseria, aunque hoy soleada. La basura arde contra las ratas, que van a la suyo. Y allí, Canal Sur con toda su artillería, para no perderse una. De los capós de los coches salen bolsas negras numeradas. Hay que imponer el orden, los apellidos se repiten.

Toses infantiles en un Bronx sevillano, pero también tosen los niños más allá del puente, los que huelen a Nenuco. Rosa, la matriarca, trae el respeto al turno para recibir el juguete. Primero entrega Melchor, que no puede hablar pues escuchó de una niña “tú eres una mujer….”. Siguen Gaspar y Baltasar, que saben conversar con los niños. Algunos deberían aprender…

Acaba la entrega: muñecas con carritos para gemelos, balones de fútbol y triciclos de plástico. Allí se juega como en todos sitios. Para los bebés, un muñeco musical, para una cuna que no tienen, duermen con sus padres, el frío no da para más. Del coche-altar de Jorge Morillo salen roscones de reyes para dar suerte a los mayores. Y una gran tarta festeja con los niños los 24 eneros de entrega de “Educar en la calle”.

Tarde con vida bajo un puente muerto. A mil metros otro puente vivo no para de parir coches, pero ninguno nos mira. Los balones vuelan por lo alto, juega el Real Belén FC. Las madres están contentas solo por ser madres, pero hoy más. Aparecen algunos padres con furgonetas sucias, que vuelven a sus poblados. Los medios han grabado Reyes, juguetes y niños en interacción pero sin domicilio.

Cuesta trabajo salir de allí, pero nuestros ateridos pies lo piden. Los abandonamos a su suerte el día más frío del año, hay que volver a nuestra mesita camilla calentita y civilizada. El cercano río Guadalquivir hoy va muy rápido, y las fogatas defensoras nos despiden desde lejos.

El taxi me devuelve a la realidad y a mi casa. No resisto la tentación de contarle al conductor mi experiencia, y él me cuenta la suya: su juguete favorito de niño fue un garaje. Todos tenemos limpios recuerdos. ¡Qué buen trabajo ser Rey Melchor!(o Melchora) Mientras haya ilusión, hay esperanza… en lo mucho que queda por hacer, en vivienda, en colegios, en cultura y en dignidad. Pero yo sé de buena tinta que el amor está en el aire y ése podrá con todo. Los guantes blancos que usé, ya en mi bolso, probarán la realidad y la magia de un sueño “real” vivido, un sueño de amor marginal.

(¡Ah! y hemos hecho fijo al Paje, que se lo merece)

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Querida charo: Estoy convencido de que una sociedad se construye a base de educación, igualdad de oportunidades y reparto equitativo de los bienes entre otras cosas. Ese punto de solidaridad que poneis personas como tu, son indispensables en un mundo con tantas desigualdades y tan necesitada de cariño y recursos.Por eso desde este blog quiero expresarte mi reconocimiento y decirte que con acciones como estas es de las pocas veces que me siento orugulloso de pertenecer a la raza humana.
Dmomblona.

Caracoles Juan dijo...

Charo comparto contigo, esa realidad a la que los que menos podemos hacemos frente y los pudientes en su mayoria dan la espalda
Un beso y gracias por pots del 5 de Enero, que para mi tambien y de tu parte, ha sido un regalo de reyes
Un beso
JUAN

Gabriel dijo...

Estoy orgulloso de ti.
Gracias por esta lección de dignidad y por las caritas de los chiquillos que acabo de ver en la tele.
Un abrazo.

Manuel Casal dijo...

Tu relato llena el aire con el perfume de lo humano, de lo emocionante, de lo bueno. Mi reconocimiento, Charo. Me deja mal sabor de boca la situación de estas personas. Y también que no pudieras hablar. El machismo está en todas partes.

charo barrios dijo...

Gracias por vuestro reconocimiento. Pero la obra no era mía, sino de Jorge Morillo, un personaje que surge cada 30 años.
En cuanto a lo del machismo, no ha sido ésta la ocasión más clara, hs hsbido cosas mucho, mucho
peores, para llorar y para gritar.
Pero ayer fue un día para terminar el trabajo inacabado, el de los niños que no existen según el catastro. Y allí estuvimos. Fue genial, sobre todo porque los tratamos como a los demás.

Zerogluten dijo...

Sin duda que no hay mejor trabajo en un 6 de enero que ser Melchor, Gaspar o Baltasar en su caso. Si además se hace con gente que lo necesita de verdad, miel sobre hojuelas. No nos olvidemos que la inociencia y la ilusión de los niños no entiende de condición social o económica, ellos son lo único limpio de verdad que queda.
Besitos sin gluten y como siempre gracias por tu condición tan humana, toda una lección.

Candela dijo...

Que bonito poder hacer algo asi, Charo. Mi enhorabuena por el texto y por la labor realizada!

Dolo dijo...

Me parece maravilloso, seguro que cuando volviste a tu casa eras un poco más grande, un poco más feliz...Aunque es demasiado duro que existan niños que vivan de ese modo, que pasen frío. En fin, vuestro granito de arena, está muy bien puesto. Enhorabuena.

isabel dijo...

Hola Charo, ya te dije que visitaría tu blog, y la verdad he quedado encantada al descubrirlo, a partir de ahora seré asidua vistante. Lo del archivo de recetas está genial, muy util!
Y sobre la crónica "jartible", sólo decir que estas experiencias nos sirven para darnos cuenta de lo afortunados que somos y que hay personas de las que todos tenemos mucho que aprender, y desde luego una persona que se esfuerza tanto como Jorge Morillo por ayudar a estos niños, es una de ellas.
Un saludo Isabel