jueves, 13 de agosto de 2009

En la Ruta del Tapeo de Cádiz 2009

Parecía que este año la habíamos olvidado, pero no. El viernes pasado, en la playa, todo preparado para la actuación de los “Triunfitos”; mientras tanto la gente llenando los bares, y nosotros, ingenuos, buscando dónde sentarnos a tapear a modo de cena. Nos los recorrimos todos, hasta que al final, en plan favor, recalamos en la terraza –interior, porque fuera tampoco había mesas- del Hotel Barceló. Y sin duda fue una sabia decisión, pues pedimos las tapas incluidas en la Ruta del Tapeo por este establecimiento.

Aire acondicionado, mantel y servilletas de hilo, platos de diseño y buen servicio fue lo que encontramos en esta ocasión. El año anterior, la tapa presentada por el Barceló iba montada en un artilugio de metacrilato. Este año, ha consistido en las siguientes propuestas:

Copa de cóctel de gazpacho con pimientos asados con crujiente de jamón. (No les quedaba a esa hora).

Caballa caletera adobada con arroz salvaje. (Riquísimas).

Buñuelos de morcilla con alioli tostado (Geniales) dentro del llamado Menudo Menú, y

Aires de feria gaditana, nombre para estas dos gambas, como Tapacai, con un maridaje consistente en una copa de sorbete de limón con gasificante, también riquísimos.

La presente edición de la Ruta del Tapeo, organizada como siempre por el Ayuntamiento de Cádiz, cuenta con la participación de 42 establecimientos gaditanos (entre bares, restaurantes, mesones…) distribuidos por toda la ciudad, (dentro y fuera del casco histórico). Y está claro que siempre ofrece alguna idea interesante, como ésta de la terraza del Hotel Barceló (Avda. Andalucía esquina a Avda. de Portugal).

La duración de la Ruta del Tapeo es hasta el 20 de septiembre próximo. Para descargar el pasaporte u obtener información sobre ella, Plato 2012 (novedad de este año), Tapapostre, Una de Papa Aliñá y Unna de Gazpacho, se puede consultar en la web: www.guiadecadiz.com/rutadeltapeo2009

Me lo temía…

Los consumidores en una gran mayoría eligen un alimento por su sabor, pasando de sus valores nutricionales o sus propiedades saludables, y esto es lo que hay, según un estudio reciente que analiza el comportamiento de los consumidores ante el etiquetado de los productos. Es decir, buscan sobre todo que sea agradable al paladar, y lo demás les trae sin cuidado.

Aunque la mayoría de los productos lleva información nutricional en el envase, al parecer, no suele leerse. Información que además detalla las calorías, proteínas, carbohidratos o grasas, así como la cantidad diaria orientativa que de ellos debe consumirse en términos de salud.

A mi entender, el sabor como principal criterio en la elección de alimentos lleva inevitablemente a anular otros factores más importantes; de hecho los alimentos precocinados llevan incorporados un gusto totalmente artificial y muy agresivo que engancha fácilmente sobre todo a las nuevas generaciones de consumidores. Y así, se van olvidando los sabores suaves, sencillos, básicos y elementales de verduras, frutas, legumbres o lácteos en nuestra alimentación, todos ellos importantísimos en la dieta saludable.

De todos modos, es cierto que el sabor es algo que es percibido subjetivamente por cada individuo, y que obedece sin duda a factores culturales y sociales. Pero también es verdad que a los niños se les puede educar en ciertas costumbres alimenticias.

Últimamente he vuelto a consumir yogures naturales (sin azucarar por supuesto). Y es que estoy harta de tanto sabor o trozo de fruta añadido que no es tal, haciendo que me olvide del lácteo en sí mismo. Cada alimento lleva su sabor y punto, y las excepciones digo yo que para los días de fiesta.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Pimientos rellenos de tortilla de patatas

Es una receta de mis primos Pepi y Manolo. Él trabaja de encargado en un prestigioso restaurante de Cádiz. Y estos pimientos los prepara para llevárselos a la playa los días que tiene libres, y según cuenta, allí “literalmente vuelan”. Nosotros los hemos elaborado para tres-cuatro personas:

Ingredientes: 6 pimientos verdes de freír, variedad de Málaga, que son grandes y sin curvas, en forma un cono. Dos huevos, tres patatas nuevas medianas, aceite y sal.

Pelamos y cortamos las patatas a un tamaño diminuto, salamos y freímos en abundante aceite. Sacamos, batimos los huevos y los añadimos a las patatas fritas.

Descabezamos los pimientos y les quitamos las pepitas, dejándolos huecos, y empezamos a rellenarlos con la mezcla anterior -mientras que calentamos el aceite- cuidando de que quede totalmente relleno el interior. Tomamos cada pimiento relleno en horizontal y algo inclinado, y le vamos añadiendo suavemente con una espumadera algo de aceite caliente para que vaya cuajando la parte superior y no se salga el relleno, sumergiendo inmediatamente en el aceite caliente, hasta freirse del todo. Se toman cortados a rodajas.

Los pimientos son ideales para llevar a la playa, tal como hacen mis primos, están riquísimos.

martes, 11 de agosto de 2009

Marchando otra de cacharros

Los muebles de la cocina se me están quedando pequeños de tanto chisme. Pero todos sirven –unos más que otros- y facilitan el trabajo de la cocina, tanto en ahorro de tiempo como en mejora de la presentación del plato. Además, cada día me puede más la curiosidad sobre la utilidad de estas cosas. Y es que desde que tengo el blog....tengo bastante más tonterías. No me aguanto ni yo misma.

Son tres los nuevos cacharros que han entrado en casa últimamente, y a los que ya he encontrado un hueco en los armarios. ¡Qué remedio!. Paso a describirlos.

Centrifugador de ensalada. Regalo de tía Manoli, que siempre ha tenido de todo en su cocina, aunque ahora necesita cada vez menos porque apenas guisa. Este artilugio de plástico algo voluminoso sirve para secar las verduras de las ensaladas –lechugas, canónigos, romanillas, etc., previamente a su aliño, de una manera higiénica y rápida, pues contiene un cestillo que una vez cerrada la tapadera, se gira con la manivela y escurre la verdura allí colocada.

Escurridor de congelados: Para descongelar carnes o pescados lentamente. Consta de una rejilla flotante, sobre la que colocamos el producto a descongelar, que va soltando agua poco a poco, evitando manchar a su alrededor, sobre todo los entrepaños de la nevera. El líquido queda debajo de la rejilla y el proceso de descongelado se realiza limpia y cómodamente, o como se dice, “se descongela a su amor”. Su forma alargada se adapta a la forma del pescado.

Sartén ecológica.- Esta compra ciertamente no la tenía prevista, pero es que la sartén de tamaño medio que teníamos para plancha estaba de pena, vieja y bastante desequilibrada. Así que me decidí por este artículo de la tienda de productos ecológicos Huerta de San Miguel en Cádiz. Esta sartén no lleva material de teflón, por lo que no produce residuos tóxicos en los asados. Además, su tapadera lleva cierre con la opción con/sin vapor, y sirve también para toda clase de salteados y guisos. Estoy muy orgullosa de esta sartén. Realmente tiene mucho glamour.

domingo, 9 de agosto de 2009

Falda rellena de ternera de tía Adela

Es la típica receta de carne rellena, que lleva su salsa aparte. Pero como suelo guisar poca carne, mi tía Adela se ha ofrecido a prepararnos esta riquísima y sencilla receta, que no debe olvidarse pues es sana, cunde mucho y dura varios días. Además, aguanta perfectamente el transporte. Es un plato de fondo de armario, o mejor dicho de nevera. Ahí va:

Ingredientes: dos huevos duros, 1 kg. De falda de ternera abierta, jamón serrano ibérico a discreción 200 gramos, una rebanada de pan frito, una cebolla y media, dos pimientos verdes de freir, algo de tomate frito, medio vaso de vino blanco bueno, aceite de oliva, una hoja de laurel y sal.

Sobre la falda de ternera abierta, se extiende el jamón y los huevos duros picados, formando un rollo que se ata con hilo de cocina y reservamos.

Ponemos a pochar las cebollas, los pimientos, añadiendo la rebanada de pan frito, el tomate frito, el vino blanco y la hoja de laurel, que luego quitamos antes de moler todo este pochado en la batidora.

En la cacerola, ponemos el rollo de carne y la salsa, corregimos con agua y sal. Todo ello a fuego lento, aproximadamente una hora y media.

Para comer esta carne, se trocea lo más fino posible y se le añade la salsa para mayor jugosidad. (Mi tía Adela dice que esto con la olla a presión no sale igual, pues se reseca, y yo estoy de acuerdo, hay que cocinar a fuego lento).
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Estos pequeños versos los escribió mi tía -entre otros- para describir en un tono desenfadado la ciudad de Cádiz, como en un paseo:
"Unas veces sopla el norte
Y otras veces es el sur
Mas si es poniente o levante
El gaditano es feliz
Y demuestra mucho aguante".

Último lunes al sol

Aquí está la imagen, a falta de oir el rumor relajante de las olas, y de oler a brisa salinera: playa de Cortadura en Cádiz, playa de la libertad entre comillas, del alejamiento. Fue el último lunes al sol del año. Ya no me despertarán las gaviotas por la mañana, sino el silencio “administrativo” de mis vecinos.

Pero el balance ha sido bueno: gaditana de 1812, camarera con mi marido para niños bielorrusos, viajeros bélicos del vaporcito, tertulianos cara a cara con amigos blogueros (CasaL), descubridores de nuevos sitios de tapeo (La Taberna del Aviador, El Abanico del Arte), víctimas del golpeo placentero de las olas, y telespectadores solo de los informativos del mediodía (esto ha sido lo mejor).

He tenido un indigente durmiendo en mi portal junto al vino malo durante las noches cálidas, he seguido preocupada con la vista a jóvenes discapacitados paseando con sus padres ancianos, he oído cómo la señora de la sillita de ruedas escuchaba penas de su cuidadora sudamericana, he encontrado a los vecinos en los barrios al fresquito del anochecer y sin gastar, he visto apearse el glamour de una limousina en el barrio de La Viña, y he tenido la suerte de intimar con una librería de ocasión, Raimundo….

"¡Carril bici ya por toda la ciudad"!. He sido ciclista en la bicifestación gaditana del primer jueves de cada mes. He vivido la jubilación del que quizás fue el primer cura obrero de la España franquista, he estrenado sabrosas recetas, hemos hecho turismo callejero sin disfrazarnos, he cogido algo de color y solo un kilito, y he comprobado que los tomates son cada vez de peor calidad… que las averías traen conflictos a las comunidades de vecinos y que la obesidad se ceba en los jóvenes y la soledad en los mayores, aunque ambas se curen en la cocina.

Y además, prohibiremos las bolsas de plástico en casa, recibí como regalo un abanico con publicidad de un partido de derechas, tampoco me habría gustado si hubiera sido de izquierdas, yo solo quiero un abanico. Y está claro que las asistentas no tienen vacaciones en verano, y que es duro vender camarones en la playa. Y se me olvidaba que estrenamos la barra de la Velada de los Ángeles organizada por la cofradía de Afligidos en el colegio de La Viña.

Pero volver a las lentejas de los lunes, la peluquería, el cambio rutinario de sábanas y toallas es sin duda una buena noticia. Mis vestidos regresan a sus armarios centrales. Vengo cargada de libros sin sitio, he olvidado la oficina pero nunca desconecté de la cocina. ¡Vaya pareado!

miércoles, 5 de agosto de 2009

El Bicentenario en el Vaporcito

Aunque más típico no lo hay, esta vez el vaporcito de El Puerto está siendo el medio utilizado para visitar el saco interior de la bahía de Cádiz. Su objetivo: mostrar el escenario del asedio francés a la ciudad de Cádiz en 1810-12. Todo ello con la narración en clave de humor del grupo de animación gaditano Animarte. La excursión, bajo el título "La Singladura de las Libertades" está organizada por la Diputación de Cádiz, a través de su oficina del Bicentenario, y la recomiendo.

Nuestros atentos amigos de Tubal nos apuntaron a la visita. Así, con un día soleado y con el viento justo para navegar, embarcamos en este simpático navío -declarado BIC pero en apuros económicos- y que se sigue comiendo literalmente la bahía sobre sus aguas plateadas y azules….

Así, en el viaje pudimos contemplar los pilares del futuro segundo puente sobre la bahía, ya bastante avanzado, la Base de San Lorenzo de El P
untal, heroicamente defendida contra el invasor, el islote de El Trocadero (famosa por la batalla de los cien mil hijos de San Luis) en el que aún quedan ruinas del fuerte, y el antiguo castillo de Matagorda hoy apenas visible. También pudimos rodear el pequeño faro de la Galeona, (antes llamado de las Puercas), en cuya cima se ha colocado la réplica de bronce de esta virgen emblemática para los navegantes, para contemplar la bella fachada de la iglesia de El Carmen. En este templo, el 19 de marzo de 1812, tras promulgar la Constitución, se rezó un solemne tedeum, ya que ofrecía más seguridad que la catedral, ante el asedio de la ciudad.

Y en suma, gracias a la narración del grupo Animarte, nos pudimos hacer una idea más concreta de los movimientos defensivos llevadas a cabo en diferentes puntos de la bahía, contra un ejército -el mejor del mundo- interesado en hacer de Cádiz un segundo Gibraltar.
El viaje fue de lo más distendido, con un grupo de turistas -la mayoría gaditanos- pertrechado con abundante condumio de lo más apetecible: tortillitas de camarones, queso manchego y varias botellas de manzanilla fresquita, que justifican la presencia de Comeencasa en esta singladura. La explicación de los guías acaba con la audición del pasodoble de la comparsa de Paco Alba dedicada al Vaporcito, que todo gaditano/a que se precie debe conocer con letra incluida.

La singladura de las libertades es sin duda una gran ocasión para disfrutar pero también para conocer cómo fue –desde tierra y desde el mar- un asedio que duró más de dos años. Posiblemente el levante pudo más que Napoleón, pues el 24 de agosto de 1812 el ejército imperial se retiró y liberó a la ciudad.


Nueva etiqueta para el Bicentenario

La conmemoración del nacimiento de la Constititución de 1812 dentro de dos años es una gran noticia para todos los gaditanos, y sin duda una gran ocasión para poner en valor la esencia del gaditanismo, debido a nuestro papel en ese capítulo de la historia de España. Y la creación del Consorcio para el Bicentenario, como máximo organo gestor de esta efeméride, una garantía de que las administraciones central y local se están involucrando totalmente en este proyecto.

Como consecuencia, son cada vez más numerosos los actos relacionados con la organización del Bicentenario de la constitución de 1812. Concretamente durante el año actual se han sucedido diferentes eventos culturales que van referenciando una época de gran significado político y social, que tuvo lugar en las ciudades de Cádiz y San Fernando.

Un Aula de Gastronomía del Doce, homenajes con recreación histórica, exposiciones, presentaciones literarias, iniciativas turísticas, incluso recetas de cocina de 1812 son pequeños ejemplos preparatorios de otros actos mucho más relevantes que tendrán lugar de aquí a 2012, y que pretenden ir haciendo boca para la celebración. Una oportunidad económica única para Cádiz y la Bahía.

Desde comeencasa.org ya hemos asistido a algunos de estos actos predoceañistas, dando buena cuenta -aunque sin pretensiones- en textos e imágenes. Por eso ahora hemos agrupado todos estas noticias para su mejor localización en una sección del blog, y no solo las relacionadas con la magnífica gastrononía del Doce. Creo que todas estas iniciativas servirán para dar prestigio a la ciudad de Cádiz, pero es necesario que todos los gaditanos nos involucremos en ellas. La etiqueta: Cádiz 1812, lo más importante que nos ha ocurrido en 200 años.

martes, 4 de agosto de 2009

Menestra de verduras con jamón

Del libro "La Cocina de Huelva", de Bernardo Romero, una joya).

Ingredientes: 200 g de judías verdes, 200 g de tomate, 1 cebolla, 50-100 g de jamón picado ibérico, 2 berenjenas, 2 pimientos rojos, 14 cucharadas de aceite, 200 g de pan y 1 cucharada de pimentón y 2-3 dientes de ajo.


Freír la cebolla picada junto con el jamón y cuando esté dorada, añadir los ajos cortados muy finos, un poco de pimiento y los tomates, que se habrán escaldado y machacado. Mover todo un poco y agregar las judías cocidas, las berenjenas peladas, cortadas y algo enharinadas (opcional), saladas y fritas (al menos pasadas por aceite) y los pimientos asados al horno y cortados a tiritas. Añadir sal, un poco de agua fría y dejar hervir durante ¼ de hora. Servir en fuente alargada y adornar con pan frito cortado triangularmente colocado sobre los bordes.


(Receta original de Ana Herves Fernández, Huelva).


Nota de la cocinera: en lugar del agua, añadí caldo hecho con huesos de jamón. Creo que mereció la pena. Esta cazuela está muy rica y no pierde su sabor a jamón en ningún momento. Salieron unos 5-6 platos. Nos gustó mucho a todos.

Kit playero de supervivencia

Ya no es necesario pedir ayuda a los cuñados para llevar por el camino los bártulos playeros, sobre todo a la vuelta, cuando uno está para el arrastre. He aquí que un gaditano –nacido o no en Cádiz- puede él solito llevar consigo todos los complementos imprescindibles para crear el ambiente necesario de confort que un trozo de arena requiere.

En un carrito alto como éste, van colocados todos estos chismes playeros: nevera (con cervezas y tintos veraniegos), mesa y sillas plegables, un par de sombrillas (antilevante), y una bolsa con fiambreras (con tortillas, pimientos...), toallas (siempre de publicidad), etc. Además, el amable señor de la foto, llevaba también la prensa del día: La Voz de Cádiz, para informarse mientras llega el resto del grupo familiar. A partir de entonces, todos se dedicarán a la charla más o menos ruidosa.

Sin embargo, he visto grupos familiares en la playa bajo sombrillas comiendo y bebiendo con cierto estilo y glamour. Está claro que los gaditanos van a la vanguardia de la tecnología playera. ¿Alguien da más?

(Por cierto: hace un par de años vimos en Costa Ballena (entre Chipiona y Rota) el vehículo adaptado para acceder a la playa: un triciclo con remolque, en el que llevaban todos los utensilios necesarios. A la playa no se puede ir de cualquier manera.)

Mariquita cocinera y el pimentón

He descubierto (sí, ya sé que un poco tarde) que también puedo encontrar libros de cocina en las librerías de ocasión. Pasé por la librería Raimundo (Cádiz), y me ofrecieron este librito de los años cuarenta por 2 euros, antes a 4 pesetas: Mariquita Cocinera, 200 platos y salsas sabrosas y económicas, de Concepción Villa.

Las recetas contenidas en él tienen un verdadero encanto por la forma de contarlas. No así el prólogo, que dice cosas como éstas:”Las amas de casa deben reflexionar sobre lo que hemos dicho y no han de olvidar que un hombre, al regresar de su trabajo, gusta de hallar en su hogar, además del afecto de la familia, una mesa bien servida que le compense en parte de los esfuerzos que realiza para mantener su casa”.

Estoy segura de que en los años cuarenta mucho más esfuerzo realizaba la mujer, sin lavadora, lavavajillas o nevera y con numerosos hijos que atender. Afortunadamente, hoy la cocina va dirigida a todos los miembros de la familia, y el hombre es uno más del grupo, porque la mujer aunque trabaje fuera de casa, también lo hace en ella, y mucho.

Previamente había ido a comprar lentejas –me gusta mucho la variedad pardina y no las encuentro siempre- y me traje de la tienda Miña Terra estas dos tarrinas de pimentón dulce a granel, uno de la Vera y otro de Murcia, más que nada para probarlos. No sé nada de estas especias y ya es hora de aprender. Tienen -eso sí- un color ligeramento distinto. Los probaré y contaré.