domingo, 21 de septiembre de 2008

Huerto propio: remedio casero contra la crisis

Se agotó la especulación inmobiliaria - ya era hora- y parece que ahora le toca a frutas y verduras, con subidas de precios injustificadas, en medio de la crisis. Las noticias hablan de precios disparados hasta el 1000% desde el campo a la mesa, machacando a la economía familiar, ya de por sí maltrecha. Pero con la comida -que es salud- no se juega.

Y el sector reacciona: por ejemplo, en Granada, un grupo de agricultores lanzan una cadena de precios bajos, abriendo sus propias fruterías para aminorar el impacto de los márgenes de los intermediarios sobre el precio final de los alimentos. Así, no solo reciben más por sus productos (no me extraña, deben estar hartos), sino que se beneficia al consumidor, yendo directamente de los cultivos a la tienda, sin almacenar. Se venden los tomates cortados el día anterior. Y no es para enriquecerse, solo para sobrevivir. Esta idea se ha extendido a otras provincias como Huelva y Córdoba.

Me encanta esta iniciativa de venta directa de los productos del campo. Al fin y al cabo, se beneficia quien lo trabaja y quien lo consume. Ambos, e incluso el propio detallista, son los menos culpables de la especulación. Y no solo me refiero al alza de precios, sino también a la menor calidad. Da vergüenza ver expuestas en muchos supermercados verduras y frutas deterioradas, en un claro desprecio al consumidor.

Y tras escuchar estas noticias, siempre llego a la misma reflexión: nada como tener huerto propio. Me muero de envidia cada vez que alguien me cuenta que consume sus propios tomates, o pimientos, o lechugas de una cosecha que obtiene en el huertecito de su chalet, o incluso en su patio o terraza.Y para seguir rabiando de envidia, aquí tenéis la foto de las berenjenas injertadas de Juan Moreno, en su huerta de Murcia, toda una obra de arte.
Sé que en Sevilla se mantienen los llamados huertos urbanos, pequeñas parcelas cultivables en las afueras de la ciudad, que cuidan voluntarios y jubilados. Tengo previsto ir un día a visitarlos para contarlo, porque me parece una idea genial. Y, aunque soy ratón de ciudad, confieso que me obsesiona esta grandiosa cultura del campo, auténtico tesoro para el hombre, que aprenderá a valorar un trabajo hecho a base de cuidados y atención, y cuyos frutos son fuente de salud.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Para los que como yo vivimos en el medio urbano, la experiencia que supone la visita al medio rural, no solo atañe al paisaje o al aire manifiestamente más puro. También supone un salto cualitativo a la hora de comer, sobre todo productos frescos. Este verano he podido comprobarlo, la fruta de temporada, las hortalizas y la carne parecían despertar mis papilas gustativas ya moribundas después de tantos años de comer fruta de cámara frigorífica y quién sabe qué más comistrajos. En algunos pueblos de la periferia de Madrid existen iniciativas municipales llamadas huertos familiares de ocio que consiste cederte una pequeña parcela durante algún tiempo con agua y una caseta para guardar los aperos, a cambio de que te comprometas a cultivarla. He probado algunos productos y la diferencia es notable.
dmomblona

Charo Barrios dijo...

Es cierto, en Sevilla también los hay, y estoy como loca por conocerlos. Además, no pierdo la intención de cultivar tomates u otras hortalizas, en el pequeño patio de Cádiz, a ver si soy capaz.
Creo que es cuestión de informarse y luego tener fuerza de voluntad en el trabajo....

caracolesjuan dijo...

CHARO, CHARITO,muchas gracias,por todo lo que comentas sobre mi persona.
Para que te de más envidia, tan pronto com entregue el libro a la imprenta te voy a enviar fotos que te van a impresionar de mi huerta y correo aparte te diré como cultivar en tu patio los tomates, lechugas, pimientos incluso sin tierra y sin agua. Y ya no te cuento más (LO DE DARTE MAS ENVIDIA ES UNA BROMA), aunque si te diré que los que vivimos en los pueblos, tenemos una gran ventaja tanto en calidad como, como en frescor de los productos. Y digo en los pueblos,por que tu te has empeñado en que no sea de MULA y lo conseguirás.
UN SALUDO MUY CODIAL DESDE MULA( Murcia)

Charo Barrios dijo...

Caramba, estoy impaciente por saber todas esas cosas. Me imagino cómo tiene que estar un tomate cultivado en tierra propia... demasiado!